Glaucoma: ¿Qué hay de nuevo y qué debo saber? – Blog de salud de Harvard

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El glaucoma es la principal causa de ceguera permanente en todo el mundo y la segunda causa principal de ceguera permanente en los Estados Unidos. Se estima que tres millones de personas en los Estados Unidos tienen glaucoma, un número que se espera aumente a 6.3 millones en los próximos 30 años. Aunque el glaucoma es más común en adultos mayores de 60 años, puede desarrollarse a cualquier edad. Si bien actualmente no existe una cura para el glaucoma, la pérdida de la visión se puede ralentizar o detener si la enfermedad se diagnostica y trata a tiempo.

¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma es un grupo de afecciones que dañan el nervio óptico del ojo, que transporta señales visuales desde la retina al cerebro, lo que nos permite ver. En el glaucoma, el nervio óptico se daña lentamente, lo que provoca una pérdida gradual de la visión y ceguera permanente. Debido a que el daño ocurre lentamente, a menudo no presenta síntomas y pasa desapercibido hasta que es demasiado tarde. A medida que avanza, el glaucoma puede provocar una mala calidad de vida, un mayor riesgo de caídas, movilidad reducida y problemas para conducir.

El glaucoma a menudo se asocia con un aumento de la presión en el ojo. Los ojos sanos producen un líquido conocido como líquido acuoso, que fluye a través y fuera del ojo. En el glaucoma, este proceso no funciona correctamente, lo que provoca un aumento de la presión ocular y daño al nervio óptico. Los dos tipos principales de glaucoma, glaucoma de ángulo abierto y glaucoma de ángulo cerrado, están determinados por la estructura de la vía de drenaje en la parte frontal del ojo (conocida como ángulo) a través de la cual fluye el líquido acuoso.

En el glaucoma de ángulo abierto, el ángulo parece abierto, pero varios factores, incluidos los problemas de drenaje, provocan un control deficiente de la presión. Esta forma de glaucoma puede ocurrir con presión ocular alta y normal (glaucoma de tensión normal). Ambos subtipos pueden provocar pérdida de la visión y daño del nervio óptico.

En el glaucoma de ángulo cerrado, el ángulo es estrecho y los problemas estructurales resultantes pueden provocar un cierre abrupto de la vía de drenaje, lo que lleva a un aumento repentino de la presión ocular. Esta condición se conoce como cierre de esquinas afiladas. Aunque es relativamente raro, el glaucoma agudo de ángulo cerrado es una emergencia oftálmica y requiere tratamiento inmediato con medicación, láser o cirugía, ya que puede provocar ceguera rápida e irreversible. El glaucoma de ángulo cerrado también se presenta en una forma crónica en la que el aumento de la presión ocular ocurre más lentamente, a menudo sin síntomas, pero aún requiere evaluación y tratamiento.

¿Quiénes corren el riesgo de desarrollar glaucoma?

El glaucoma es una enfermedad compleja y, aunque se han identificado muchos genes asociados, las causas subyacentes aún no están claras.

Sin embargo, se han identificado varios factores de riesgo importantes, que incluyen

  • edad mayor de 60 años (40 para afroamericanos)
  • un familiar de primer grado con glaucoma
  • Ascendencia afroamericana o hispana
  • Descendencia del este y sudeste asiático (para el glaucoma de ángulo cerrado)
  • antecedentes de traumatismo ocular o cirugías oculares múltiples
  • afecciones oculares crónicas, como enfermedad ocular diabética
  • muy miope o hipermetropía
  • uso de esteroides.

¿Cuáles son los síntomas del glaucoma?

La mayoría de las personas con glaucoma, especialmente aquellas con glaucoma de ángulo abierto o de tensión normal, pueden tener síntomas mínimos o nulos durante años. Como era de esperar, se estima que el 50% de los casos de glaucoma no se diagnostican, lo que destaca la necesidad de exámenes oculares periódicos a partir de los 40 años. Un oculista podrá detectar signos de glaucoma antes de que usted pueda, y la intervención oportuna es esencial para prevenir la progresión de la enfermedad y Pérdida de la visión.

Los primeros signos de glaucoma incluyen dificultad con el bajo contraste y cierta pérdida de la visión periférica. En etapas más avanzadas, los pacientes desarrollan pérdida del campo visual o puntos ciegos, que eventualmente progresan a pérdida de la visión central.

El glaucoma agudo de ángulo cerrado causa síntomas de dolor, visión borrosa y náuseas y es una emergencia médica.

¿Qué opciones de tratamiento existen?

Si bien actualmente no existe una cura para el glaucoma, el tratamiento oportuno puede ayudar a retrasar o detener la progresión de la pérdida de la visión. Dependiendo de muchos factores, incluida su edad y el tipo y la gravedad de su glaucoma, el tratamiento puede incluir medicamentos y / o cirugía para reducir la presión ocular.

Los medicamentos incluyen gotas oftálmicas para reducir la presión que actúan para aumentar el flujo de líquido o disminuir la producción de líquido. En ocasiones, el láser se usa para aumentar el drenaje (en la esquina) o para crear una abertura en el iris o en la parte coloreada del ojo en el caso del glaucoma de ángulo cerrado. Se pueden utilizar varias técnicas quirúrgicas para crear una vía alternativa de drenaje de líquido en el ojo, denominada cirugía de filtro y cirugía de derivación de tubo. Las innovaciones quirúrgicas recientes, denominadas cirugía de glaucoma mínimamente invasiva o MIGS, aumentan el drenaje de líquido mediante el uso de derivaciones y stents implantables de tamaño microscópico.

El futuro del cuidado del glaucoma

La investigación del glaucoma continúa mejorando nuestra comprensión de las causas de la enfermedad y desarrollando tratamientos más específicos y personalizados. Hay subtipos de glaucoma, fuera de las categorías principales que se describen aquí, que muchos creen que se beneficiarán de diferentes tratamientos. En el futuro, las pruebas genéticas pueden desempeñar un papel en la estimación del riesgo de que el individuo desarrolle glaucoma con el tiempo. Además, los tratamientos para detener la pérdida de células nerviosas (de la retina y del nervio óptico) llamados neuroprotección son prometedores. Los investigadores están estudiando nuevos medicamentos, sistemas de administración de medicamentos e innovaciones para que las operaciones sean más seguras y efectivas.

La detección temprana es clave

Si le preocupa el glaucoma, y ​​especialmente si tiene antecedentes familiares, es mejor que consulte a su oculista con regularidad. Todo adulto debe someterse a un examen básico de la vista a los 40 años, incluso si su visión es normal. La pérdida de visión por glaucoma se puede minimizar con tratamiento, por lo que la detección temprana es clave.

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